


Organizamos un viaje irrumpiendo entre las carreteras montañosas y serpenteantes, todas estas nos conducirán siempre hasta Bovec. Algunas de ellas están asfaltadas, otras son de grava, y las que recorreremos están ubicadas en aquellas zonas donde todavía está permitido el ruido de motores.
Para sazonar aún más la aventura sobre ruedas, preparamos algunos bocadillos típicos del valle para degustar y armamos un verdadero picnic paisano, cuya base es el queso de oveja, principal representante culinario de Bovec.